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Sharp power cubano en el hemisferio occidental: resultados del monitoreo enero–febrero 2026

Resumen ejecutivo

El monitoreo de acciones vinculadas a la proyección internacional del régimen cubano durante enero y febrero de 2026 revela una dinámica significativa: frente a un entorno geopolítico adverso marcado por el aumento de la presión estadounidense, La Habana activó una arquitectura de influencia transnacional que combina diplomacia estatal, movilización de redes políticas y sindicales, campañas de legitimación narrativa y cooperación material con aliados regionales.

Los datos recopilados por el monitoreo muestran que esta proyección se concentra principalmente en el hemisferio occidental, con México como principal nodo de articulación. A su alrededor operan redes políticas y sociales en América Latina y espacios de legitimación institucional en Europa.

Más que una serie de eventos aislados, los resultados sugieren la existencia de un sistema de influencia que puede describirse dentro del concepto de sharp power: la utilización estratégica de redes políticas, narrativas ideológicas e instituciones afines para ampliar el margen de legitimidad internacional de un régimen autoritario.

El primer bimestre de 2026 constituye así un caso ilustrativo de cómo la influencia exterior cubana no desaparece en contextos de presión externa, sino que se reorganiza y se activa para mitigar el aislamiento diplomático.

Contexto geopolítico: presión renovada de Estados Unidos

El contexto en el que se desarrollan los eventos monitoreados está marcado por el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y por la reactivación de una política de presión máxima hacia Cuba. Durante enero de 2026 la administración estadounidense firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a países que suministren petróleo a la isla, en un intento de debilitar su ya frágil seguridad energética.

La medida se produce después de que el suministro petrolero venezolano –históricamente crucial para la economía cubana– se redujera drásticamente, agravando la crisis energética que atraviesa el país. Este enfoque forma parte de una estrategia más amplia que combina sanciones económicas, restricciones financieras y presión diplomática con el objetivo de debilitar la estabilidad del régimen cubano.

Al mismo tiempo, el discurso político en Washington se ha endurecido. Declaraciones del presidente Trump han insinuado escenarios de cambio político en la isla e incluso la posibilidad de una “toma amistosa” del poder en Cuba en medio de la crisis económica que atraviesa el país.

En este contexto, el régimen cubano enfrenta uno de los entornos internacionales más adversos de las últimas décadas. Sin embargo, el monitoreo revela que La Habana ha respondido reforzando su presencia política en el exterior mediante la activación de redes de apoyo históricamente construidas en América Latina.

Donald Trump habla sobre "toma amistosa" de Cuba / EFE

Sharp power y redes de influencia cubana

El concepto de sharp power resulta útil para interpretar los resultados del monitoreo. A diferencia del soft power, que se basa en la atracción cultural o la legitimidad institucional, el sharp power describe estrategias de influencia utilizadas por regímenes autoritarios para penetrar espacios políticos o sociales en otros países. Estas estrategias incluyen el uso de redes ideológicas, organizaciones afines, campañas narrativas y cooperación política para moldear percepciones y ampliar la legitimidad internacional.

En el caso cubano, esta capacidad se sustenta en una red de relaciones construidas durante más de seis décadas con partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales y plataformas académicas en América Latina. La persistencia de estas redes explica por qué la denuncia del embargo estadounidense continúa resonando entre sectores políticos y sociales identificados con la Revolución Cubana en la región.

El monitoreo de enero-febrero 2026 confirma que esta arquitectura de influencia sigue operativa y puede activarse rápidamente en contextos de presión internacional.

Resultados del monitoreo

Durante el periodo analizado se registró una combinación de eventos que reflejan la proyección internacional del régimen cubano en distintos niveles.

La siguiente tabla sintetiza las principales categorías de acciones detectadas.

Tipo de acciónDescripciónEventos registrados
Cooperación estatalEnvíos de ayuda humanitaria y coordinación diplomática entre gobiernosAyuda enviada desde México y coordinación entre autoridades mexicanas y la embajada cubana
Inserción políticaPronunciamientos legislativos y partidarios favorables a CubaDeclaraciones de legisladores y estructuras partidarias en América Latina
Movilización socialCampañas públicas de solidaridad y eventos de alto impacto simbólicoCampañas de acopio y manifestaciones en ciudades latinoamericanas
Articulación sindicalEncuentros sindicales internacionales y resoluciones de apoyoReuniones sindicales regionales con respaldo político a Cuba
Legitimación institucionalPronunciamientos políticos y parlamentarios en EuropaDeclaraciones de actores políticos europeos
Fuente: elaboración propia

En conjunto, estas acciones muestran que la proyección internacional del régimen cubano se sostiene en una combinación de diplomacia estatal y movilización de redes no estatales.

México como nodo principal de la red

Uno de los hallazgos más claros del monitoreo es la centralidad de México dentro de esta arquitectura de influencia. Durante enero y febrero de 2026 se registraron múltiples acciones que posicionan al país como un punto de articulación regional para el apoyo al régimen cubano. Entre estas acciones destacan los envíos de ayuda humanitaria, los pronunciamientos políticos en defensa de la cooperación bilateral y la organización de campañas públicas de apoyo a Cuba.

El respaldo mexicano ha sido visible incluso a nivel presidencial. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado públicamente su disposición a continuar enviando ayuda a la isla y ha criticado las sanciones estadounidenses que buscan restringir el suministro energético cubano. Asimismo, el gobierno mexicano coordinó el envío de cargamentos de ayuda humanitaria transportados por buques de la Secretaría de Marina, con cientos de toneladas de alimentos y suministros destinados a la población cubana.

Más allá de la cooperación gubernamental, México también se ha convertido en un espacio de movilización social y sindical en torno a la causa cubana. Durante el periodo analizado se realizaron campañas públicas de recolección de ayuda y eventos de solidaridad en la Ciudad de México, incluyendo iniciativas de acopio de alimentos y medicamentos para enviar a la isla. En paralelo, encuentros internacionales realizados en la capital mexicana reunieron a delegaciones sindicales y organizaciones políticas de América Latina, Europa y África en «solidaridad» con el régimen cubano, ampliando el alcance transnacional de las redes de apoyo.

Este conjunto de factores sugiere que México funciona simultáneamente como socio diplomático, plataforma logística y espacio de articulación política para la proyección internacional del régimen cubano.

Presidente de Cuba se reunió con su par mexicana Claudia Sheinbaum. Octubre de 2024.

Activación regional de redes políticas

El monitoreo también identificó la activación de redes políticas y sociales en otros países de América Latina. En países como Colombia y Argentina, organizaciones solidarias y actores políticos emitieron declaraciones públicas respaldando al gobierno cubano frente a las presiones externas.

Aunque estas acciones pueden parecer simbólicas, su importancia radica en la velocidad con la que se activan. Las redes construidas durante décadas permiten generar rápidamente pronunciamientos y campañas de legitimación cuando el régimen enfrenta cuestionamientos internacionales.

En algunos casos, estas redes también participan en iniciativas logísticas, como campañas de recolección de ayuda o coordinación de eventos públicos. Estas dinámicas muestran que la influencia cubana en América Latina no depende exclusivamente de relaciones diplomáticas formales, sino de un entramado más amplio de actores políticos y sociales.

Redes históricas y capital político acumulado

Un elemento particularmente relevante del monitoreo es la persistencia de redes formadas durante décadas de cooperación educativa y política. Programas de becas universitarias, formación política y cooperación médica han generado una comunidad transnacional de actores que mantienen vínculos con la isla. Estas redes constituyen una forma de capital político acumulado que puede movilizarse en contextos de crisis.

El monitoreo muestra que asociaciones de ex becarios, organizaciones académicas y plataformas de solidaridad continúan desempeñando un papel en la legitimación internacional del régimen. Un ejemplo de esta dinámica se observó en México, donde organizaciones como el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba participaron en la organización de conversatorios universitarios y actividades públicas con presencia de funcionarios diplomáticos cubanos.

En febrero de 2026, funcionarias de la Embajada de Cuba participaron en un conversatorio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos dedicado a analizar los “desafíos humanitarios de Cuba” y la solidaridad latinoamericana. Este tipo de eventos permite insertar la narrativa diplomática cubana en espacios académicos que gozan de legitimidad pública, reforzando marcos interpretativos favorables al régimen en comunidades universitarias y redes intelectuales.

De forma paralela, asociaciones de solidaridad y organizaciones de cubanos residentes participaron en campañas de ayuda humanitaria y movilización pública en ciudades mexicanas. La participación de organizaciones como la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí” y colectivos solidarios en campañas de acopio y eventos públicos –incluidos actos realizados en espacios simbólicos como el Zócalo de la Ciudad de México– proyecta la imagen de un respaldo social internacional hacia el gobierno cubano.

Aunque estas iniciativas suelen presentarse en términos humanitarios, también cumplen una función política al amplificar la narrativa oficial sobre el embargo estadounidense y al reforzar la percepción de legitimidad externa del régimen. En términos de sharp power, estas redes funcionan como canales de influencia indirecta que amplían la presencia política de Cuba más allá de sus capacidades económicas o militares.

Europa y la legitimación institucional

Aunque el foco principal del monitoreo se encuentra en América Latina, también se registraron eventos relevantes en Europa. Pronunciamientos parlamentarios y declaraciones políticas en España y otros países europeos contribuyeron a reforzar la legitimidad internacional del régimen cubano en medio de las tensiones con Washington. 

Durante el periodo analizado, actores políticos europeos realizaron intervenciones públicas que cuestionaron el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y defendieron el mantenimiento del diálogo político con La Habana. En España, por ejemplo, diputados y representantes políticos destacaron públicamente resoluciones parlamentarias contrarias al embargo estadounidense y reiteraron la necesidad de preservar canales de cooperación con Cuba. Estas declaraciones, amplificadas en medios de comunicación y plataformas institucionales, aportan legitimidad política al régimen cubano al provenir de actores insertos en sistemas democráticos consolidados.

El monitoreo también registró la participación de actores europeos en espacios de articulación política y sindical vinculados a Cuba en el hemisferio occidental. En febrero de 2026, como se mencionó, delegaciones sindicales europeas participaron en encuentros internacionales realizados en Ciudad de México en el marco de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), donde se aprobaron pronunciamientos de solidaridad con Cuba y de rechazo a las sanciones estadounidenses.

Asimismo, en enero de 2026, eurodiputados, organizaciones solidarias y miembros de la comunidad cubana participaron en una acción pública frente al Parlamento Europeo en Bruselas en la que se reclamó el fin del embargo estadounidense contra Cuba y se reiteró el apoyo al derecho del país a desarrollar relaciones económicas sin restricciones externas.

Este tipo de respaldo tiene un valor estratégico importante. Cuando el apoyo proviene de instituciones democráticas consolidadas, el régimen cubano puede contrarrestar el discurso de aislamiento promovido por sus críticos. La presencia de actores europeos en encuentros políticos y sindicales relacionados con Cuba también amplifica el alcance geográfico de estas redes de apoyo.

La Embajada de Cuba en Bruselas celebra las expresiones de solidaridad con el régimen en la Unión Europea. Enero, 2026

Sharp power y resiliencia internacional

Los resultados del monitoreo sugieren que el régimen cubano mantiene una capacidad significativa para proyectar influencia internacional incluso en contextos de presión externa.

En lugar de depender exclusivamente de alianzas estatales, La Habana ha desarrollado una red diversificada que incluye:

  • gobiernos aliados
  • partidos políticos
  • sindicatos
  • organizaciones sociales
  • redes académicas

Esta estructura permite activar simultáneamente múltiples canales de apoyo cuando el régimen enfrenta crisis diplomáticas o económicas.

En términos estratégicos, esta arquitectura de influencia funciona como un mecanismo de resiliencia internacional. Mientras las sanciones buscan aislar al régimen, las redes políticas y sociales permiten mantener espacios de legitimidad y cooperación en el exterior.

Implicaciones para el equilibrio hemisférico

El patrón observado durante enero y febrero de 2026 tiene implicaciones relevantes para la política regional. En primer lugar, demuestra que la influencia cubana en América Latina sigue siendo significativa a pesar de las transformaciones geopolíticas de las últimas décadas.

En segundo lugar, sugiere que las estrategias de presión externa pueden generar respuestas coordinadas dentro de la red internacional de apoyo al régimen.

Finalmente, el monitoreo indica que el debate sobre el futuro político de Cuba no se limita a la relación bilateral con Estados Unidos. Las dinámicas de influencia en América Latina y Europa también desempeñan un papel crucial en la configuración del entorno diplomático del régimen.

Conclusión

El monitoreo del primer bimestre de 2026 confirma que la proyección internacional del régimen cubano continúa operando a través de una arquitectura compleja de redes políticas, sociales y sindicales.

México emerge como el nodo central de esta red en el hemisferio occidental, pero el entramado se extiende a múltiples países de América Latina y a actores europeos. Lejos de desaparecer bajo la presión internacional, la influencia cubana se reorganiza y se adapta mediante estrategias que pueden interpretarse dentro del marco del sharp power.

El análisis sugiere que la resiliencia diplomática del régimen cubano depende menos de su capacidad económica que de la persistencia de estas redes transnacionales. Para los analistas de política regional, comprender estas dinámicas resulta esencial para evaluar el futuro de la política hemisférica hacia Cuba.

Gobierno y Análisis Político A. C.

Gobierno y Análisis Político AC Gobierno y Análisis Político AC es una Organización de la Sociedad Civil (OSC) especializada en la investigación académica, el fortalecimiento de la sociedad civil y la capacitación e incidencia ciudadanas Nuestras líneas de trabajo son:​ · Investigación e Incidencia pública sobre tendencias globales autoritarias · Educación cívica y promoción de la cultura democrática · Fortalecimiento y acompañamiento a actores de la sociedad civil organizada y la ciudadanía

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